
Decidí que iniciaría mi vida profesional en una de las firmas más prestigiosas a nivel internacional, en cuanto a tema económico se manejaba en ese momento.
¿Creen que el mercado de una meretriz se desarrolla en “Burdeles finos”? se equivocan, el lugar elegido, será donde una se sienta mejor, con las mejores perspectivas a futuro.
Si bien los peces gordos de toda empresa, aflojan su bragueta, aunado a las más inusuales fantasías en dichos recintos a veces no tan nocturnos, es en el propio nicho laboral, donde aflojan además de los interiores, información vital, sobre el entorno y sobre sí mismos.
En una noche de unos 1.000 euros, por servicio completo, un empresario, no soltará más que lo que logren coordinar sus neuronas mezcladas con cualquier sustancia brindada, a la par que algunos se vuelven miserables en el tema de la comunicación y se limitan solo a recibir por lo que han pagado.
Que distinto el mundo de un empresario de cerca, en el día a día. Desde la solicitud de un informe, hasta acupuntura para relajar la psiquis por la presión de la competencia, allí si se desnudan física y mentalmente.
Apenas llevaba dos semanas trabajando, y los trajes sastre elegantes, aunado al perfume, y mis gafas de ejecutiva con pasta dispuesta a comerme el mundo, llamó discretamente la atención de uno de los socios junior.
Fue A. quien me abrió las puertas de la frialdad objetiva capaz de destruir a cualquiera con tal de ser un triunfador; “Pisa, antes que te pisen” me decía cada vez que me daba una nalgada antes de salir de su oficina. Su fachada: Recién casado con una chica pija, graduada como abogada, parecían una pareja de portada. Realmente, tenía dos vicios (tres, para ser más justos), el primero, me llevó al segundo, lo enloquecía permanecer de pie, cerca de su escritorio, mientras le bajaba los pantalones y se la chupaba hasta que terminaba en mi boca y -nada de trucos- me tragaba su eyaculación entera a la par que introducía índice y corazón, entre sus esfínteres dilatadas; mientras más lo penetraba, más sentía sus líquidos navegar por su miembro, hasta que, con la sangre a reventar en la punta de su pene, terminaba llenándome la boca con su dulzor blanco. Sospechaba de lo bien que se le dilataba el ano, cada vez que le practicaba una felación, pensamiento, explicado perfectamente el día, que mis ojos, se excitaron, cuando uno de los socios mayoritarios, lo sodomizaba frenéticamente, A. con los pantalones por las rodillas, mostrando sus nalgas de niño, apoyado en ese escritorio, que en una hora, estaría lleno con el próximo proyecto para ganarnos a una constructora famosa. Lo sabía, un bisexual fantástico, porque eso sí, A. la sabía menear, y algún gusto debía dar a los viejos, cuando era el socio más joven de la firma. ¿Qué tercer vicio habría entonces? Ya que también prestaba mis servicios a los socios mayoritarios, jugamos un par de veces un ménage à trois.
Creo que eso del sexo de tres era una de las cosas más divertidas que hacíamos en los ratos de cansancio, para darnos ánimos a eso de la una de la madrugada.
En una noche de unos 1.000 euros, por servicio completo, un empresario, no soltará más que lo que logren coordinar sus neuronas mezcladas con cualquier sustancia brindada, a la par que algunos se vuelven miserables en el tema de la comunicación y se limitan solo a recibir por lo que han pagado.
Que distinto el mundo de un empresario de cerca, en el día a día. Desde la solicitud de un informe, hasta acupuntura para relajar la psiquis por la presión de la competencia, allí si se desnudan física y mentalmente.
Apenas llevaba dos semanas trabajando, y los trajes sastre elegantes, aunado al perfume, y mis gafas de ejecutiva con pasta dispuesta a comerme el mundo, llamó discretamente la atención de uno de los socios junior.
Fue A. quien me abrió las puertas de la frialdad objetiva capaz de destruir a cualquiera con tal de ser un triunfador; “Pisa, antes que te pisen” me decía cada vez que me daba una nalgada antes de salir de su oficina. Su fachada: Recién casado con una chica pija, graduada como abogada, parecían una pareja de portada. Realmente, tenía dos vicios (tres, para ser más justos), el primero, me llevó al segundo, lo enloquecía permanecer de pie, cerca de su escritorio, mientras le bajaba los pantalones y se la chupaba hasta que terminaba en mi boca y -nada de trucos- me tragaba su eyaculación entera a la par que introducía índice y corazón, entre sus esfínteres dilatadas; mientras más lo penetraba, más sentía sus líquidos navegar por su miembro, hasta que, con la sangre a reventar en la punta de su pene, terminaba llenándome la boca con su dulzor blanco. Sospechaba de lo bien que se le dilataba el ano, cada vez que le practicaba una felación, pensamiento, explicado perfectamente el día, que mis ojos, se excitaron, cuando uno de los socios mayoritarios, lo sodomizaba frenéticamente, A. con los pantalones por las rodillas, mostrando sus nalgas de niño, apoyado en ese escritorio, que en una hora, estaría lleno con el próximo proyecto para ganarnos a una constructora famosa. Lo sabía, un bisexual fantástico, porque eso sí, A. la sabía menear, y algún gusto debía dar a los viejos, cuando era el socio más joven de la firma. ¿Qué tercer vicio habría entonces? Ya que también prestaba mis servicios a los socios mayoritarios, jugamos un par de veces un ménage à trois.
Creo que eso del sexo de tres era una de las cosas más divertidas que hacíamos en los ratos de cansancio, para darnos ánimos a eso de la una de la madrugada.
Para que luego digan que los empresarios no trabajan!!!!



3 Susurros en el camino:
Siempre pensé que las/los bisexuales son los que más posibilidades de disfrute sexual tienen y los que mejor se lo pasan.
Me encuentro hipnotizado por tus historias como un voyeur que mira escondido queriendo ver lo que tienes que mostrar ... ánimo y enhorabuena
Hola clemenza, es una pena que no pueda ver tu perfil, o leer en tu Blog, igual, gracias por tus comentarios y en cuanto el tiempo me lo va permitiendo, añado entradas.
En fin que tengas una feliz noche
hola meretriz, creo que ahora ya puedes ver mi perfil. El blog está descuidado porque hace mucho que no escribo ... digamos que ese blog tenía un significado y lo perdió hace tiempo. Besos
Publicar un comentario en la entrada